"...Este modelo, generalmente denominado modelo democrático social, ya no corresponde a la realidad, incluso para las numerosas personas que lo apoyan y que consideran que, de una u otra manera, se deberá revitalizar.
...¿Cuál era la situación reinante hacia finales del siglo XIX? El poder era de naturaleza económica y estaba centrado en la City de Londres. Contra ese poder fundamentalmente económico, las fuerzas del cambio y los movimientos eran políticos e ideológicos. También existían movimientos que desafiaban la dominación capitalista desde un enfoque intelectual o cultural.
Ahora, la situación se ha invertido, porque esas protestas o movimientos revolucionarios, por lo general, vivieron su auge a comienzos del siglo XX. En casi todas partes, el poder del dienero ha sido reemplazado por el poder del EStado. Estos Estados, que podríamos definir como voluntaristas o de movilización, adpotaron una amplia variedad de formas, desde lo mejor hasta lo peor..
..En la actualidad, concretamente desde los años 60 o 70, nos encontramos en una fase caracterizada principalmente por el declive de estos Estados voluntaristas y movilizadores. Hace un siglo, se desafiaba al poder capitalista, y los actores políticos y sociales conocían un movimiento de auge, mientras que hoy sucede todo lo contrario. De esto se desprende que, en primer lugar debemos reconocer que mientras hace un siglo el escenario histórico estaba tomado por actores políticos, ideológicos e intelectuales, en la actualidad éstos comienza a escasear.... Todos los controles que el mundo de la polícia ejercía sobre la economía estrán siendo eliminados, ya sea por razones políticas o ideológicas, o como respuesta a los intereses de influyentes grupos de presión y de nomenclaturas.
Ahora se trata de cómo reconstruir el control social sobre la actividad económica.
...están desapareciendo instituciones de todo tipo...Debido a la desaparición de estos sistemas de control, vemos cómo triunfa, en sus formas más diversas y contradictorias, lo que no podemos definir sino como individualismo. La idea de los ciudaanos como individuos identificados independientemente de los grupos sociales y culturales tradicionales a los que pertenecían, era un rasgo de los estratos medios y altos en algunos países, incluidos por la filosofía de la ilustración. Ahora los ciudadanos se han transformado en consumidores, y ésta es una realidad que cabe reconocer a nivel global. En lo que se refiere al tercer aspecto, las fisuras y fracturas que acabo de mencionara aparecen y se extienden en un mundo sin instituciones, un mundo cuya perspectiva es a la vez global e individual.
El campo de batalla, y el lugar donde se encuentran las soluciones y se inauguran los procesos de institucionalización, ya no es la nación o la humanidad. Es el individuo, y aquello a que aspiramos en la actualidad son formas de vida comunitaria que permitan todos, en la medida de lo posible, ejercer su capacidad para definirse a sí mismos como sujetos.
Esto supone reconocer que la democracia no es el "poder para el pueblo". No es, como diría Claude Lefort, una cuestión de sentar a otra persona en el trono, sino de eliminar el trono, de abolirlo, y tambien abolir el centro, y ampliar todo lo posible la gestión de la diversidad. Nuestra imagen de la democracia es una imagen antijacobina. Es el reconocimiento del otro y el reconocimiento de la diferencia en la comunidad, tanto en lo que concierte a las leyes como a las orientaciones culturales. He ahí la definición de lo que buscamos..."
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*Discurso de apertura leído la Primera Reunión Provisional del Intergovernmental Council of the Management of Social Transformations Program (MOST) París, 1994.
Alain Touraine es Director de Estudios en el École des Hautes Études en Sciences Sociales y fundador del Centro d' Analyse et d'Intervention Sociologique.
"Las transformaciones sociales del S. XX," - Alain Touraine*
Publicado por
Latina Zurda
lunes, 1 de marzo de 2010
Etiquetas: Actores y movimientos sociales
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